Salud

Cuidados paliativos: no son solo para enfermos terminales

Muchos asocian este manejo con la cercanía a la muerte, pero expertos en el tema explican que también podría ayudar a aumentar la sobrevida por cáncer y otras enfermedades crónicas.

Muchas personas asocian el término cuidados paliativos con enfermos terminales, pero  y esto no necesariamente es así. Es cierto que, según indica el médico Juan Guillermo Santacruz Escudero, hacia mediados del siglo XX cuando comenzaron los cuidados paliativos sí estuvieron asociados a la atención de personas con cáncer avanzado que inevitablemente morían. Pero con los avances en la medicina oncológica los cuidados paliativos han demostrado beneficios concretos para pacientes que no necesariamente están en una etapa terminal, al aumentar la sobrevida y mejorar la adherencia del tratamiento, y su calidad de vida.

“Se ha convertido en una especialización para atender no solo enfermos terminales oncológicos sino a personas con enfermedades crónicas que presentan dolores severos y otros síntomas de difícil manejo”, explica Santacruz Escudero.

Este experto estudió medicina en la Universidad Javeriana donde también obtuvo su especialización en medicina interna. A través de su experiencia como médico y profesor en el Hospital San Ignacio profundizó sobre la atención a los pacientes crónicos que tenía a su cuidado. Por ello, realizó una especialización en Dolor y Cuidados Paliativos. Si él pudiera resumir en una palabra lo que pretenden los cuidados paliativos “sería aliviar el sufrimiento que puede ser físico y/o emocional, y que es un factor constante en los pacientes crónicos, no necesariamente con cáncer ni necesariamente terminales”, explica. Porque más allá de saber cuánto tiempo de vida le queda o qué tipo de medicamentos está recibiendo, “el paciente quiere controlar sus síntomas, aliviar su sufrimiento y tener una calidad de vida razonablemente mejor”, añade el experto.

Enfermedades como insuficiencia cardiaca, insuficiencia renal, demencia, sida, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), artrosis, y enfermedades pediátricas son hoy atendidas por la especialidad de cuidados paliativos. Esto desvirtúa la presunción de que los cuidados paliativos son exclusivamente para enfermos de cáncer y en condición terminal. “Este es un debate que se está dando en todo el mundo. De hecho, la American Society of Clinical Oncology (ASCO) ya ha planteado cambiar la palabra ‘cuidados paliativos’ por “soporte oncológico”, dice. El objetivo es quitar el estigma de cuidados paliativos como sinónimo de muerte y ver la especialidad como pilar fundamental en el  tratamiento de los pacientes con cáncer.

Los colombianos, por la ley Consuelo Devis Saavedra de 2014, tienen derecho a recibir por parte del sistema de salud atención en cuidados paliativos. Esta ley regula este tipo de servicios para el manejo integral de pacientes con enfermedades terminales, crónicas, degenerativas e irreversibles en cualquier fase de la enfermedad y que tienen alto impacto en la calidad de vida. “El cuidado paliativo para cualquier tipo de enfermedad crónica u oncológica debe comenzar temprano y ser parte de un tratamiento integral contra esa enfermedad determinada”, añade el experto.

Según Santacruz existen tres modelos fundamentales de atención en cuidados paliativos. El básico, que cualquier médico no especialista debería estar en capacidad de ofrecer; el cuidado paliativo especializado, que se dirige a cuadros clínicos más complejos y que es atendido por un especialista. “Este nivel está más restringido porque no existe en  Colombia muchos médicos paliativistas”, explica el experto. El tercer nivel es el hospicio que comprende tanto los hospices ubicados fuera de los hospitales como los adscritos a ellos y que atienden respectivamente a pacientes terminales con cuadros de menor complejidad, y a pacientes terminales con cuadros clínicos que requieran atención hospitalaria permanente.

Los cuidados paliativos buscan disminuir el sufrimiento, aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de las personas en la medida de las posibilidades, pues como Santacruz les dice a los pacientes, “no existen cuidados paliativos perfectos y en ocasiones hay enfermos con cuadros complejos ante los cuales la especialidad podría ofrecer una respuesta limitada. Lo que tratamos es de brindar al paciente a la mejor funcionalidad posible en cuanto su enfermedad lo permita” dice Santacruz.

La guía de práctica clínica de cuidados paliativos del Ministerio de Salud y Protección Social establece que los síntomas y signos frecuentes que se controlan en la atención en cuidados paliativos son dolor, deshidratación, tos, anorexia. También síntomas neuropsicológicos y psiquiátricos como delirium, insomnio, ansiedad, depresión, convulsiones. También busca controlar síntomas digestivos como  mucositis, boca seca, candidiasis, nauseas y vómito, diarrea, estreñimiento, obstrucción intestinal e hipo. Además, lesiones de la piel y síntomas urinarios como incontinencia y obstrucción urinaria.

Santacruz inició la Atención Integral en Cuidados Paliativos del Centro Javeriano de Oncología, adscrito al Hospital Universitario San Ignacio (HUSI), y desde 2008 ha sido director del Servicio de Dolor y Cuidado Paliativo de la Fundación Santa Fe de Bogotá. También ha sido catedrático en Cuidados Paliativos en la Universidad de los Andes, Universidad Javeriana, Universidad El Bosque, Universidad Nacional, Universidad Caldas y Universidad Militar y hace parte de la Asociación de Cuidados Paliativos de Colombia – Asocupac.

Fuente: https://www.semana.com/vida-moderna/articulo/cuidados-paliativos-no-solo-para-enfermos-terminales/60383

Foto: SEMANA

 

Lola FaunaCuidados paliativos: no son solo para enfermos terminales

Solo el 1 % de latinoamericanos accede a cuidados paliativos en salud

Solo el 1 % de las cerca de cuatro millones de personas que necesitan de cuidados paliativos en los países de Latinoamérica accede a ellos por las brechas en salud que afronta la región, aseguró hoy la presidenta de la Asociación Latinoamericana de Cuidados Paliativos (ALCP), Tania Pastrana.

Durante el Primer Encuentro de Alto Nivel “Cuidados Paliativos: Fortaleciendo el Sistema Sociosanitario”, que se celebra en Lima con la presencia de ministros y altas autoridades de salud, Pastrana explicó a Efe que “en todos los países latinoamericanos existen los cuidados paliativos y han presentado grandes avances”.

No obstante, “estas mejoras siguen siendo insuficientes, porque aún persisten desigualdades entre países, pero también dentro de ellos”, enfatizó la también médica colombiana.

Los cuidados paliativos buscan mejorar la calidad de vida posible para los pacientes con enfermedades crónicas, incurables y progresivas e incluyen alivio del dolor, apoyo psicosocial y apoyo para las familias, se informó durante la cumbre, organizada por la Asociación Latinoamericana de Cuidados Paliativos (ALCP).

Según apuntó la especialista, una de las razones del bajo progreso de los cuidados paliativos es que los Estados latinoamericanos “están enfocados en la curación, prevención y rehabilitación, pero no siempre tienen presente que los cuidados paliativos pertenecen también al espectro de servicios de una cobertura sanitaria universal”.

Así, en los países de la región, estos cuidados han venido incorporándose en los programas de salud y en las legislaciones de manera distinta y son Uruguay, Argentina, Costa Rica y Chile los que presentan un mejor índice.

En tanto, Panamá, Ecuador, Colombia, Venezuela, México, Brasil, El Salvador, Guatemala, Paraguay, cuentan con índices medios.

En la parte inferior de la lista de accesibilidad a los cuidados paliativos se ubican Perú, República Dominicana, Bolivia y Honduras.

Pastrana agregó que las desigualdades internas de cada país agravan la situación de los grupos más vulnerables, quienes no tienen la posibilidad de tener una mejor calidad de vida durante la enfermedad.

“Los cuidados paliativos son las desigualdades más grandes que hay en salud”, aseguró antes de señalar que “existe un término llamado ‘la trampa de la pobreza médica’, que es un círculo diabólico que relaciona pobreza y enfermedad”.

“Los grupos más pobres son los que tienen más dificultades para acceder a la salud, y por ende enferman más. Eso lleva al abandono del trabajo, y que sus familias gasten en la enfermedad. Ellos tienen sufrimiento y no acceden al cuidado”, detalló.

De acuerdo con las cifras presentadas hoy en la cumbre por la International Association for Hospice and Paliative Care (IAHPC), el acceso a los cuidados paliativos y el control del dolor es altamente inequitativo en el mundo, siendo los países de ingresos altos (con el 15 % de la población mundial) los que consumen el 94 % de la morfina disponible.

En ese sentido, Pastrana llamó a los Gobiernos de Latinoamérica a que reorganicen sus presupuestos por el bien de los ciudadanos, ya que, según consideró, “no es demasiado costoso y ahorra costos que irían a otras actividades”.

Entre las enfermedades que requieren de cuidados paliativos en Latinoamérica se encuentran el cáncer, el VIH, las lesiones, la demencia, las enfermedades del hígado, la insuficiencia renal y las enfermedades pulmonares, entre otras.

Fuente: https://www.efe.com/efe/america/mexico/solo-el-1-de-latinoamericanos-accede-a-cuidados-paliativos-en-salud/50000545-3778414#

Lola FaunaSolo el 1 % de latinoamericanos accede a cuidados paliativos en salud

Dr. Jacinto Bátiz: “Cuidados Paliativos, una necesidad y un derecho”

Día Mundial Cuidados Paliativos

El Dr. Jacinto Bátiz, secretario de la Comisión Central de Deontología de la Organización Médica Colegial (OMC), presidente de la Comisión de Deontología del Colegio de Médicos de Bizkaia y director del Instituto de Sensibilización, Formación, Investigación e Innovación para Cuidar Mejor del Hospital San Juan de Dios de Santurce, defiende en este artículo los cuidados paliativos como “una necesidad y un derecho”, coincidiendo con la celebración de su Día Mundial. “Los cuidados paliativos dan respuesta al sufrimiento de las personas que padecen enfermedades avanzadas, incurables y en fase terminal. Alivian el sufrimiento y acompañan a los familiares del enfermo”

Cuidados Paliativos, una necesidad y un derecho
Cuando tenemos que atender a las personas ante una enfermedad avanzada, irreversible y terminal, podemos considerar buena práctica médica cuando la orientamos a conseguir unos objetivos adecuados, basados en la promoción de la dignidad y la calidad de vida del paciente de acuerdo con sus valores y preferencias.
Los medios para ello comprenden la atención integral al paciente y a sus familiares, el control adecuado de sus síntomas molestos, el soporte emocional, social y espiritual según sus creencias y una comunicación adecuada. Todos estos principios constituyen la esencia de los cuidados paliativos. Estos cuidados, como atención profesional no pretenden “dejar de hacer”, sino que intentan modificar la forma de sobrellevar el proceso de morir, favoreciendo que este proceso se produzca sin sufrimiento. Tampoco tratan de prolongar ni de acortar la vida.
Nuestra sociedad está envejeciendo y además está aumentando el número de personas que padecen un cáncer, así como otras enfermedades crónicas avanzadas y degenerativas. Para cualquier sociedad desarrollada, recibir una adecuada atención médica al final de la vida no debiera considerarse un privilegio, sino un auténtico derecho porque los cuidados paliativos dan respuesta al sufrimiento de las personas que padecen esas enfermedades avanzadas, incurables y en fase terminal. Estos cuidados han demostrado ser la alternativa más eficaz para aliviar dicho sufrimiento y acompañar a los familiares del enfermo. Donde se desarrollan este tipo de cuidados, demuestran su eficacia y su eficiencia, por ello se deben convertir en un derecho de todos los ciudadanos y en una prestación sanitaria básica. Los cuidados paliativos han demostrado eficiencia ya que provocan un impacto muy positivo sobre la calidad de vida del enfermo como el alivio de sus síntomas, una buena comunicación y relación médico paciente, así como un respeto a sus valores, apoyan a las familias, complementan al resto de las medidas médicas, influyen sobre los sistemas sanitarios y  además ahorran costes.
Pero aún, estos cuidados no son ni un derecho de todos ni se contemplan como una prestación sanitaria básica. Hasta el momento actual, su desarrollo no es armónico, los modelos son diferentes donde existen y su puesta en práctica es muy variable. Es lícito que los distintos planes contengan elementos diferenciales propios de cada una de las comunidades autónomas, pero es conveniente que contemplen un mínimo común  obligatorio donde se incluyan medidas formativas, medidas de coordinación entre niveles asistenciales, así como la consolidación de equipos específicos domiciliarios y hospitalarios.
¿Cuáles son las necesidades del enfermo y su familia cuando está llegando el final de su vida? Los que nos dedicamos a estos cuidados somos conscientes de sus necesidades y estamos convencidos que si las satisfacemos estaremos ayudando a vivir dignamente mientras llega su muerte. Tienen necesidad de que se les alivie el dolor y cualquier otro síntoma molesto; tienen derecho a que se les alivie el dolor. Tienen necesidad de que se les apoye emocionalmente; tienen derecho al apoyo psicológico. Tienen necesidad de ser acompañados durante su etapa final; tienen derecho a no morir en la soledad no deseada. Tienen necesidad de satisfacer sus necesidades espirituales; tienen derecho a recibir el apoyo espiritual que ellos deseen teniendo en cuenta sus creencias y sus valores. Por eso, insisto que la atención médica al final de la vida se ha de transformar de una necesidad en un derecho.
En el Día Mundial de los Cuidados Paliativos conviene recordar que la Medicina paliativa ha demostrado un rango asistencial y científico suficiente como para que sea impartida en todas las facultades de medicina por profesores que puedan acreditar una formación y experiencia clínica suficientes. Si esto no convence a algunas autoridades académicas, me permito recordarles que revisemos lo previsto por las directivas del espacio Universitario Europeo que prevé los cuidados paliativos como asignatura obligatoria. Por lo que el desarrollo de los Cuidados Paliativos en nuestro país también necesitan de voluntad académica.
La voluntad política es un elemento decisivo para poder garantizar la adecuada atención a las personas al final de la vida. ¿Para cuándo esa ley nacional que garantice la dignidad de la persona en el proceso de morir a todos los ciudadanos de nuestro país? ¿Les cuesta tanto ponerse de acuerdo para garantizar este derecho? ¿Es que no se dan cuenta que sólo algunos ciudadanos tienen el privilegio de recibir estos cuidados? Cuando se entretienen con otros asuntos y dejan aparcada una vez más esta ley de cuidados paliativos, tengan presente que muchos ciudadanos se estarán muriendo acompañados de sufrimiento, sin ser atendidos como se mecen. ¿De quién será la responsabilidad? De los que sufren mientras se mueren, no; estoy seguro.
Fuente: http://medicosypacientes.com/opinion/dr-jacinto-batiz-cuidados-paliativos-una-necesidad-y-un-derecho

Lola FaunaDr. Jacinto Bátiz: “Cuidados Paliativos, una necesidad y un derecho”

Menos del 15% de las personas que requieren cuidados paliativos lo reciben

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el acceso a tratamientos contra el dolor es un derecho humano al que en nuestro país se accede de manera escasa. La problemática será abordada el mes próximo durante un encuentro regional en Lima.

 

Los cuidados paliativos forman parte de una especialidad sanitaria relativamente nueva que comprende distintas disciplinas del equipo de salud y que tiene como objetivo la prevención y el alivio del sufrimiento prolongado del paciente que padece una enfermedad crónica avanzada y potencialmente mortal.

Si bien a nivel mundial esta modalidad de atención no tiene más de 50 años, nuestro país fue pionero en el desarrollo de los cuidados paliativos en la región. Se trata de un abordaje integral que incluye a médicos, trabajadores sociales, psicólogos, enfermeras y voluntarios, entre otros.
Los cuidados paliativos no se brindan solo al paciente, sino que incluyen a la familia o al entorno cercano, ya que se busca dar un cuidado desde un enfoque que involucra todas las dimensiones de la persona, desde lo físico, psíquico, emocional, espiritual y social.

Debido al avance de la farmacología y la tecnología médica, la población en general se ha vuelto más longeva y se ha logrado que enfermedades potencialmente mortales se conviertan en crónicas. Sin embargo, esto no modifica la pérdida de la calidad de vida y el dolor físico, ni otros síntomas que pueden causar este tipo de patologías.

ACCESO INEQUITATIVO

“La mayoría de quienes acceden a cuidados paliativos son personas que tienen patologías asociadas al cáncer. Sin embargo, los cuidados paliativos beneficiarían a personas que tienen otras dolencias o enfermedades crónicas como aquellas relacionadas con las insuficiencias respiratorias, cardiológicas, renales, entre otras”, señaló el doctor Nicolás Dawidowicz, director del Programa Nacional de Cuidados Paliativos.

“En la Argentina el acceso a los cuidados paliativos es muy heterogéneo. Hay ciudades en donde hay varios equipos y otras en las que hay un solo especialista”, mencionó por su parte la doctora María de los Angeles Minatel, directora ejecutiva de la Asociación Argentina de Medicina y Cuidados Paliativos.

Al respecto, Dawidowicz agregó: “Hay provincias que cuentan con programas de desarrollo muy importantes como Neuquén y Río Negro. Sin embargo, esta no es la realidad de todo el país”.
Pero, más allá de la falta de programas que logren dar respuesta a la necesidad de tratamientos del dolor, la falta de capacitación médica también es un punto a destacar, mencionó Minatel.

“Los médicos actualmente no saben con exactitud cómo tratar el dolor. Además, hay cuestiones que tienen que ver con la empatía, con la comunicación con el paciente, con una cuestión más humana que aún los médicos deben incorporar”, enfatizó la especialista.

PREJUICIOS

Otra de las barreras es el acceso a los analgésicos opioides. Durante mucho tiempo este tipo de medicación, como la morfina y la metadona, fueron mal vistas, interpretadas de manera incorrecta y rechazadas tanto por la comunidad médica como por los pacientes. En ese sentido, Dawidowicz hizo hincapié en que “descentralizar la atención paliativa es una de las tantas medidas que se están tomando para mejorar el acceso del paciente a la atención del dolor y por ende a los analgésicos opioides”.

“Un paciente que tiene una enfermedad crónica que le está causando dolor y sufrimiento llega en primera instancia a las salas de atención primaria”, subrayó, para luego añadir: “El médico que lo recibe debería tener la suficiente capacitación como para poder diagnosticar y recetar este tipo de medicamentos que lo ayuden con su sufrimiento. Si no, el paciente deambula durante semanas tratando de conseguir un turno con un especialista en tratamiento del dolor, mientras padece una dolencia que a veces no lo deja pensar, comer o vivir”.

“El adecuado tratamiento del dolor no debería ser patrimonio de una especialidad, sino una habilidad adquirida por todos los médicos de los distintos niveles de atención”, insistió el experto.
Pero, además de mejorar el acceso se debe incrementar la capacitación médica para poder recetar este tipo de medicamentos y, a su vez, contar con redes de farmacias que tengan estos analgésicos dentro de su cartera de fármacos disponibles. “La provisión de analgésicos opioides tiene muchos prejuicios. El paciente cree que si le dan morfina va a fallecer, se va a volver adicto, que es una droga ilegal o que va a tener pérdida de la memoria. Esto no es así, los analgésicos opioides recetados a pacientes que realmente los necesitan pueden suprimir el dolor de manera inmediata, brindándole una mejor solución a ese paciente”, aseguró Dawidowicz.

UN DERECHO

Desde 2012 existe en el país la Ley de Derecho del Paciente, que le brinda a él y a la familia la capacidad de elección y decisión tanto sobre tratamientos e intervenciones como sobre la aplicación de medicación en enfermedades crónicas potencialmente terminales.

Es decir, a partir de esta Ley, el paciente que presente una enfermedad irreversible, incurable o se encuentre en estadio terminal, o haya sufrido lesiones que lo coloquen en igual situación, informado en forma fehaciente, tiene el derecho a manifestar su voluntad en cuanto al rechazo de procedimientos quirúrgicos, de reanimación artificial o al retiro de medidas de soporte vital cuando sean extraordinarias o desproporcionadas en relación con la perspectiva de mejoría, o produzcan un sufrimiento desmesurado.

En tanto, ningún médico puede negarse mediante consentimiento expreso del paciente a retirar o dejar de aplicar los tratamientos o soportes externos al paciente en cuestión. Si bien esta Ley tiene 12 años, aún son muchos los profesionales médicos, pacientes y familiares que desconocen su existencia.

PANORAMA REGIONAL

Durante el “Encuentro de Alto Nivel sobre Cuidados Paliativos en la Región”, que se llevará a cabo en Lima, Perú, en octubre próximo, se evaluarán las cifras sobre el acceso a tratamientos del dolor en el país y la región.

A nivel mundial se calcula que solo un 14% de los 40 millones de personas que requieren cuidados paliativos acceden a ellos. En la Argentina, esto representa a unas 600.000 personas.

El encuentro es una actividad organizada por la plataforma “Cuidados Paliativos: Fortaleciendo el Sistema Sociosanitario” (CP-FeSS), que agrupa a varias organizaciones líderes en la materia, tales como, la Asociación Latinoamericana de Cuidados Paliativos (ALCP), la Federación Latinoamericana de Asociaciones para el Estudio del Dolor (FEDELAT), la Asociación Internacional de Hospicio y Paliativos (IAHPC) y la Fundación Grünenthal de Medicina Paliativa es la encargada del financiamiento y del apoyo logístico.

Fuente: http://www.laprensa.com.ar/468641-Menos-del-15-de-las-personas-que-requieren-cuidados-paliativos-lo-reciben.note

Lola FaunaMenos del 15% de las personas que requieren cuidados paliativos lo reciben

“Acceder a los cuidados paliativos no significa que el final de la vida está cerca”

Raúl Sala es oncólogo y hace años que se dedica a los cuidados paliativos. ¿Qué mirada tiene la gente sobre esta especialidad? Los mitos en torno al cáncer. La necesidad de ser honestos con los pacientes.

Raúl Sala es oncólogo y hace años que se dedica a los cuidados paliativos. ¿Qué mirada tiene la gente sobre esta especialidad? Los mitos en torno al cáncer. La necesidad de ser honestos con los pacientes.

¿Por qué decidió comprometerse profesionalmente con este tema?

— Empecé mi tarea como médico en el hospital. Hice la residencia de clínica. Sobre el final comencé a hacer tratamiento del dolor y cuidados paliativos porque veía una necesidad concreta de los pacientes. Luego hice una residencia de oncología. No todos saben que cuidados paliativos se certifica como especialidad en el Colegio de Médicos de Santa Fe. Fue el primero en la Argentina en hacerlo, y uno de los pocos de Latinoamérica. Hemos sido innovadores en esto.

¿Qué ofrecen los cuidados paliativos?

—Intentan mejorar la calidad de vida de una persona que tiene una enfermedad severa o cuya vida está en riesgo. Se abarca a la persona en su totalidad, no sólo en lo vinculado a la patología que tiene. En un primer momento nos enfocábamos al tratamiento del dolor, pero hay tantas cosas que se suman o disparan desde allí que el tratamiento del dolor empezó a ser una parte de un enfoque mucho más global.

En nuestro medio, cuando a una persona le diagnostican cáncer y precisa tratamiento ¿cómo está constituido, en general, el equipo que lo asiste?

— Hay un equipo, inicial, que es el que hace el diagnóstico de cáncer y conecta con el cirujano —que cumple con el primer paso— y luego con el oncólogo. Hay algunos casos que no son así, pero en la mayoría de las instituciones funciona de ese modo. El especialista en cuidados paliativos, en este esquema, aún queda un poco lejos. La intención de ese primer tratamiento es la cura, y todo está puesto en ese sentido, por eso no se tiene tanto en cuenta el tema de cuidados paliativos en esa etapa, aunque es interesante empezar a pensarlo de otro modo…

¿Pero, en esas primeras instancias, tampoco se ofrece la asistencia de un psicólogo o psiquiatra que forme parte del equipo de cuidados paliativos?

—Es que los cuidados paliativos fueron clásicamente interpretados, o ubicados por la comunidad médica, como algo vinculado al fin de la vida. Eso está cambiando mucho, aunque los pacientes y también algunos médicos siguen viéndolo de esa manera, cuando no es así. La ubicación de los cuidados paliativos en las primeras etapas de la enfermedad se viene dando y fortaleciendo, pero es un cambio lento; diría que en los últimos cinco o seis años hay evidencia de que implementarlos antes es positivo para el paciente y tiene impacto en el manejo de la ansiedad, en la calidad de vida, en evitar la depresión. Lo que hacemos, en definitiva, es intervenir desde el punto de vista médico, psicológico, de asistencia social, de apoyo espiritual con herramientas comprobadas médica y científicamente. Esto disminuye el uso de la guardia, evita internaciones innecesarias en terapia intensiva o en sala general y mejoran las transición hacia la internación domiciliaria cuando sea necesaria. Si se implementan lo antes posible todo va mejor. Incluso se sabe hoy que los cuidados paliativos pueden ofrecerse a personas que se van a curar de la enfermedad que le diagnosticaron, pero que durante el tratamiento sienten dolor, malestar, efectos indeseados y nosotros podemos ayudarlos a sentirse mejor.

¿Hay muchos prejuicios sobre los cuidados paliativos?

—El del uso de la morfina es un ejemplo interesante. Muestra los mitos alrededor de ciertas prácticas. Nosotros, al uso de la morfina, lo vemos como una opción. Porque lo cierto es que si no querés usar morfina para manejar el dolor nadie te va a obligar, pero muchas veces, incluso en pacientes que se niegan, es bueno dar la explicación de por qué la indicamos y para qué sirve realmente. Hay una asociación popular de morfina con la muerte que es equivocada. En cuidados paliativos, lo que hacemos, básicamente, es sumar estrategias, tener un plan con distintas herramientas. Los médicos que trabajamos en estos equipos intentamos minimizar la incertidumbre, por eso son valiosas las explicaciones, por eso es importantísima la comunicación médico-paciente, para terminar con muchos de los prejuicios en torno al verdadero objetivo de nuestro trabajo, que en definitiva, es mejorar la calidad de vida del paciente.

¿Cómo manejan la información con el paciente y su familia? Durante mucho tiempo se creía que era mejor que la persona que hacía el tratamiento “no sepa cuál es su verdadera situación”…

—Sigue ocurriendo. El problema no es que los familiares o algunos de ellos te pidan que no le digas determinada cosa en determinado momento. El verdadero problema es no poder hablarlo nunca. De alguna forma tengo que trabajar sobre la base de lo que el paciente necesita saber. Si no se dice la verdad se generan mayores dudas en la persona. Obviamente el médico irá midiendo y evaluando, con el equipo, cómo y cuál es el mejor momento para dar determinada información. Hay familias o personas que pueden llegar hasta a modificar resultados de un laboratorio o un estudio para hacer de cuenta que “acá no pasa nada”. Eso está desaconsejado plenamente. Si una persona tiene que ir cada dos semanas al médico, si le están haciendo un tratamiento, si debe tomar medicamentos, si tiene recaídas, si visita a decenas de médicos ¿qué puede pensar entonces, cómo va a creer que no le pasa nada? Creo que con criterio y mirando lo que el otro necesita hay que explicar lo que sucede. Además el paciente tiene derecho a saber para poder decidir. También hay que conocer que muchas cosas se resuelven en consultorio, pero otras necesitan de otras dinámicas, de reuniones familiares, o de reuniones con el paciente fuera del consultorio. Debemos ser flexibles y nunca olvidar lo que la persona necesita.

Fuente: https://www.lacapital.com.ar/mas/acceder-los-cuidados-paliativos-no-significa-que-el-final-la-vida-esta-cerca-n1667514.html

Lola Fauna“Acceder a los cuidados paliativos no significa que el final de la vida está cerca”

“Si una persona atraviesa un gran sufrimiento, ahí debemos estar”

Bruno Ortiz Bisso

Cuando se habla de cuidados paliativos los relacionamos solo con el manejo del dolor. Sin embargo, su objetivo es mejorar la calidad de vida de los pacientes que afrontan un sufrimiento grave vinculado con su salud. En Latinoamérica, cada año, de 3,5 millones de personas que requieren cuidados paliativos, solo el 1% los recibe.

El Comercio conversó con Elizabeth Díaz, presidenta de la Sociedad Peruana de Cuidados Paliativos (SPCP) sobre la falta de capacitación y sobre cómo este tipo de atención podría ser fundamental para aliviar el hacinamiento de los establecimientos de salud en el país.

— ¿LOS CUIDADOS PALIATIVOS SON NECESARIOS SOLO PARA LOS PACIENTES DESAHUCIADOS?
No. Son para pacientes que pasan por enfermedades crónicas, que pueden ser potencialmente mortales, pero que generan una serie de síntomas entre los que el dolor es uno de los principales. Se lo relaciona con el dolor porque la gente está acostumbrada a ir al médico cuando le duele algo y resulta que tiene una enfermedad asociada a muchos otros síntomas. Los pacientes que llegan a la unidad de cuidados paliativos por primera vez tienen, en promedio, entre 10 y 12 síntomas que suelen ser opacados por el dolor u otro síntoma más preocupante como falta de aire, problemas psicológicos, estreñimientos u otros problemas considerados dentro del diagnóstico para este tipo de atención.

— ¿TAMPOCO SON EXCLUSIVIDAD DE ADULTOS MAYORES?
Los requieren pacientes adultos, adultos mayores y niños que enfrentan un sufrimiento grave relacionado a su salud. Por ejemplo, una paciente con cáncer de mama muy avanzado, con un tumor grande que se va a operar, puede llegar a la unidad de cuidados paliativos. Después de la operación se mejorará y tendrá una excelente sobrevida con un buen tratamiento. Se la acompaña en todo el proceso. No necesitas estar muriendo o muriendo de dolor. Si es un paciente que atraviesa un gran sufrimiento, ahí debemos estar. Y es que dependiendo de su complejidad lo pueden resolver los médicos tratantes en las consultas, si se trata de síntomas leves o moderados; o si son más graves otro tipo de especialistas. Lo que promovemos, como SPCP, es lograr la inclusión de estos en las especialidades que tengan a su cuidado enfermedades crónicas potencialmente mortales y que traigan sufrimiento, independientemente del estado de la enfermedad. En el caso de los niños, se recomienda que si el diagnóstico se ha dado a temprana edad se tenga contacto con las unidades de cuidados paliativos pediátricas para apoyar a las familias en el proceso, ya sea curativo o de soporte de la enfermedad.

“A LOS MÉDICOS NOS HAN ENTRENADO PARA PREVENIR, DIAGNOSTICAR, TRATAR Y CURAR ENFERMEDADES. NO CUIDAR AL QUE VA A MORIR”.
ELIZABETH DÍAZ PÉREZ, PRESIDENTA DE LA SOCIEDAD PERUANA DE CUIDADOS PALIATIVOS

— ¿EXISTE EL PERSONAL CAPACITADO SUFICIENTE PARA ESTE TIPO DE ATENCIÓN TAN ESPECIALIZADA?
A los médicos nos han entrenado para prevenir, diagnosticar, tratar y curar las enfermedades. Antes no se enseñaba a acompañar al enfermo en síntomas de sufrimiento ni a cuidar al que se va a morir. Los cuidados paliativos son una especialidad relativamente joven a la cual no se le ha prestado atención, justamente por la falta de capacitación del personal de salud. En el país hay 12 unidades de cuidados paliativos, de las cuales ocho están en Lima. Tenemos una necesidad de al menos 90 mil personas que en este momento necesitan este tipo de cuidados. Hoy, quienes se dedican a esto son profesionales que se han especializado afuera o son autodidactas. La SPCP tiene menos de 200 miembros, entre los cuales hay psicólogos, enfermeras y profesionales de otras especialidades, no solo médicos. Ya se están desarrollando varias iniciativas en cuanto a capacitaciones acreditadas, como un diplomado que ya existe en el país. Nuestro objetivo es llegar a la subespecialidad.

— COMO ORGANIZACIÓN, ASEGURAN QUE LOS CUIDADOS PALIATIVOS PODRÍAN AYUDAR A ALIGERAR LA CARGA EN EL SISTEMA DE SALUD…
Así es. Los cuidados paliativos son económicos, son fáciles de administrar y en un gran porcentaje se le puede dar un entrenamiento adecuado a la familia, descargando a las instituciones de emergencia que no tienen las capacidades para atender estos casos tan especiales. Con visitas domiciliarias del personal de salud de primer nivel (postas y centros médicos), se puede atender al 60% de pacientes con necesidad de cuidados paliativos.

— LOS CUIDADOS PALIATIVOS TAMBIÉN CONTEMPLAN A LA FAMILIA Y CUIDADORES…
Este servicio es para el binomio paciente-familia/cuidador. Se atiende el sufrimiento psicológico, social, emocional y espiritual también, llegando a la atención de la familia luego del fallecimiento para el manejo del duelo. Esta atención integral hace que la familia –que se enferma cuando hay un paciente enfermo– recupere la capacidad de seguir interactuando con la sociedad de la manera más adecuada y útil posible.

Encuentro en Lima
El 11 de octubre se desarrollará el encuentro Cuidados Paliativos: Fortaleciendo el Sistema Sociosanitario, organizado por la Asociación Latinoamericana de Cuidados Paliativos, con la colaboración de la Asociación Internacional de Cuidados de Hospicio y la Federación Latinoamericana de Asociaciones para el Estudio del Dolor.
En esta actividad se buscará adaptar experiencias extranjeras a la región y promover los cuidados paliativos como solución a varios problemas de salud pública que nos aquejan.

Fuente:

https://elcomercio.pe/tecnologia/ciencias/salud-cuidados-paliativos-entrevista-elizabeth-diaz-noticia-552064

Lola Fauna“Si una persona atraviesa un gran sufrimiento, ahí debemos estar”

Cuidados paliativos: la importancia de la empatía en salud

Este cuidado está recibiendo mucha más atención y estudio. Se ha convertido en un campoespecializado del conocimiento y en una parte estándar en el cuidado proporcionado por losmédicos y los equipos de atención médica.

¿Qué son los cuidados paliativos?

El objetivo de los cuidados paliativos es ayudar a las personas con una enfermedad grave a sentirse mejor. Estos previenen o tratan los síntomas y efectos secundarios de la enfermedad y los tratamientos. Con los cuidados paliativos, también se tratan problemas emocionales, sociales, prácticos y espirituales que la enfermedad plantea. Cuando las personas se sienten mejor en estas áreas, tienen una mejor calidad de vida.

Al cuidado paliativo también se le conoce como cuidado de apoyo. Esta atención va dirigida a aliviar el sufrimiento y a mejorar la calidad de vida. Asimismo, este cuidado está diseñado para ayudar a las personas a vivir lo mejor que puedan durante todo el tiempo que puedan,  aun cuando tengan una enfermedad grave.

En Mendoza existe el Programa de Cuidados Paliativos, específicamente en el Hospital Central. Para cconsultas, comunicarse al 0261 42 9330. En el Este, también se encuentra en el Hospital Perrupato, comandado por los médicos Gabriel Allud, Karina Blotta y el enfermero Rubén Soria.

“Es un tema que de a poco está saliendo a la luz y necesita difusión. En un año y medio hemos tenido 500 consultas. Los pacientes tienen un dolor físico, psicológico, social. Nuestra tarea es escuchar, acompañar al paciente y la familia gracias a las interconsultas”, destacó Karina Blotta, especialista en clínica médica del Hospital Perrupato.

Lo que incluyen los cuidados paliativos

Una enfermedad grave afecta más que simplemente el cuerpo. Afecta todos los ámbitos de la vida de una persona y de la vida de los miembros de la familia. Los cuidados paliativos pueden abordar estos efectos de la enfermedad de la persona.

Problemas físicos. Algunos síntomas o efectos secundarios incluyen:

  • Dolor.
  • Dificultad para dormir.
  • Dificultad para respirar.
  • Falta de apetito y sentirse enfermo del estómago.

Los tratamientos pueden incluir:

  • Medicamentos.
  • Orientación nutricional.
  • Fisioterapia.
  • Terapia ocupacional.
  • Terapias integradoras.

Problemas emocionales, sociales y de afrontamiento. Los pacientes y la familia enfrentan estrés durante una enfermedad que puede provocar miedo, ansiedad, desesperanza o depresión. Los miembros de la familia pueden responsabilizarse de brindar los cuidados, incluso si también tienen trabajos u otros deberes.

“Los payamédicos son una parte importante en los cuidados paliativos. En muchas ocasiones, los profesionales van a domicilio para ver y contener al paciente. A ellos les gusta mucho la visita y lo hacemos gratis en toda la zona Este, puede tocar en cualquier lugar”, resaltó el enfermero Rubén Soria.

Es importante mencionar que desde el Hospital Perrupato se organizan viajes a diferentes lugares de la provincia de Mendoza con la persona y un familiar para que distenderse en una zona que la persona no haya conocido nunca.

Beneficios del cuidado paliativo

Los estudios han demostrado que las personas con enfermedades crónicas, como cáncer, que reciben cuidado paliativo tienen síntomas menos severos. Estos pacientes tienen una mejor calidad de la vida, menos dolor, menor dificultad para respirar, menos depresión y menos  náuseas. Además, la atención médica que se les ofrece tiende a ajustarse mejor con sus valores, metas y preferencias. Sus familias también se sienten más satisfechas.

Por otro lado, el cuidado paliativo también puede aumentar la supervivencia. Un estudio en cáncer de pulmón realizado en 2010 analizó a pacientes que recibieron cuidado paliativo junto con el tratamiento del cáncer. Los pacientes que recibieron cuidado paliativo junto con el tratamiento del cáncer vivieron casi tres meses más que los pacientes que recibieron tratamiento del cáncer sin el cuidado paliativo.

¿Quién debe recibir el cuidado paliativo y cuándo?

Cualquier persona diagnosticada con una enfermedad grave que presente síntomas debe recibir cuidado paliativo. Las personas con problemas médicos complejos, por ejemplo, alguien con insuficiencia cardíaca, diabetes y cáncer, deben recibir cuidado paliativo.

Este cuidado de apoyo debe estar disponible desde el momento del diagnóstico hasta que ya no sea necesario, en cualquier etapa y en cualquier entorno para el cuidado médico.

¿Quién ofrece el cuidado paliativo?

El cuidado paliativo casi siempre es iniciado por un equipo médico o bien por los trabajos de enfermeros en los pasillos del hospital. Luego, este equipo puede proceder con la recomendación del servicio o se pueden comenzar las visitas con los especialistas en cuidados paliativos.

Su oncólogo (médico de cáncer), su enfermera especialista en oncología y otros miembros de su equipo de atención médica contra el cáncer generalmente administran tratamiento y le ayudan a controlar los síntomas. Por ejemplo, es posible que le receten medicinas para ayudar a controlar o prevenir las náuseas y el vómito, así como para ayudar a aliviar el dolor. Para ayudar con la dificultad al respirar, se puede usar oxígeno y también otras medidas para atender este problema. Todos estos tratamientos forman parte del cuidado paliativo.

El cuidado paliativo también puede ser administrado por un equipo de médicos, enfermeras y otros especialistas que trabajan con su oncólogo para ayudar a tratar sus síntomas. Esta opción puede ser considerada por personas con síntomas que son difíciles de controlar (como dolor intenso) y que necesitan ayuda con las dificultades que afrontan sus familias o con problemas médicos complejos.

Fuente:

http://www.prensa.mendoza.gov.ar/cuidados-paliativos-la-importancia-de-la-empatia-en-salud/

Lola FaunaCuidados paliativos: la importancia de la empatía en salud

Gripe

Estamos finalizando la campaña de vacunación antigripal de esta temporada 2018 en CCP, con casi la totalidad de aceptación de los pacientes internados y sus familiares, personal de salud y administrativo.

La vacuna antigripal es a virus inactivados, no causa enfermedad, pero sí genera anticuerpos entre los 10 y 14 días de ser aplicada, que sólo duran de 6 a 12 meses.

Protege contra tres tipos de virus de la gripe: A (H1N1), A (H3N2) y B.

Lo ideal es vacunarse cada año en otoño, pero incluso puede hacerse durante el invierno, ya que el virus de la gripe puede circular hasta septiembre.

Cualquiera que desee protegerse para la gripe puede recibir la vacuna, pero es fundamental que se vacunen los grupos de riesgo: mayores de 65 años, pacientes con enfermedades crónicas y defensas reducidas y sus convivientes y cuidadores, personal de salud, embarazadas, etc.

Las personas con gripe tienen riesgo de contraer neumonía por neumococo, que ocasiona dos millones de muertes por año en el mundo.

Paola Andrea Cañataro | Médica Infectóloga, MN 80366

Lola FaunaGripe

La importancia de la derivación temprana a cuidados paliativos

OPINIÓN | Jorge Dureaume

Los cuidados paliativos (CP) nacieron casi al mismo tiempo que la terapia intensiva, allá por los 70. La primera, menos conocida pero no menos importante, apareció como una solución que puede mejorar la calidad de vida de los pacientes que padecen enfermedades que no se pueden curar. Mientras que la terapia intensiva atiende a las problemáticas cada vez más complejas de la atención de los pacientes.

Para derivar un paciente a cuidados paliativos hay que conocer dos cosas: una es saber para qué y para quiénes son; la otra es conocer el momento apropiado de la derivación a esta especialidad.

Pero las evoluciones de estas especialidades fueron y son diferentes. Si bien hay claras pautas para derivar un paciente a una unidad de terapia intensiva, todavía muchos médicos no tienen claro cuándo se debe derivar un paciente a CP y esto representa un problema enorme para el paciente que requiere, en situación de su enfermedad, una atención adecuada a la sintomatología que padece.

Los CP tienen un solo objetivo: conseguir la mejor calidad de vida posible para los pacientes que padecen enfermedades incurables y con significancia sintomatológica.

Los que trabajamos en esta especialidad intentamos por todos los medios posibles brindar alivio sintomático durante el transcurso de la enfermedad, como en el caso de los pacientes oncológicos que, gracias a las nuevas terapéuticas dirigidas actualmente, están en tratamiento por tiempos muy prolongados, lo que no significa que no padezcan procesos sintomáticos como dolor, disnea (falta de aire), ansiedad, anorexia o algún otro.

Cada vez que ingresa un nuevo paciente al consultorio le explico que vamos a hacer todo lo posible por aliviar su sufrimiento, pero que no le vamos a curar nada, que debe seguir asistiendo al consultorio del oncólogo, nefrólogo, reumatólogo, etcétera, para dar continuidad a las terapias específicas. Pero que aquí encontrara el alivio sintomático y soporte clínico que necesita.

El doctor argentino Eduardo Bruera, especialista en CP y radicado en Estados Unidos, explica en sus trabajos que un paciente padece como mínimo de 7 a 10 síntomas cuando ingresa a una unidad de CP. Un profesional debe estar altamente entrenado para poder hallar con certeza la signosintomatología que padece un paciente más allá de los que este pueda contarle en un interrogatorio dirigido. Tratar con celeridad es un deber, ya que el dolor o la falta de aire pueden ser procesos angustiantes y limitantes tanto para el paciente como para su entorno, por lo que el uso de medicación adecuada o la implementación de recursos pueden cambiar radicalmente la calidad de vida del paciente.

La comunidad sabe que hacerse un chequeo es de utilidad para prevenir enfermedades a futuro, pero no existe aún una conciencia colectiva de solicitar un equipo de medicina paliativa para un enfermo que padece sintomatología angustiante. Y los que debemos ayudar a que esta derivación sea correcta y temprana somos los profesionales del equipo de salud, ayudando así a pacientes y familiares a transitar por el mejor de los terrenos una enfermedad crónica o de difícil manejo.

El autor es jefe de Cuidados Paliativos, Sanatorio Güemes.

Fuente: www.infobae.com/opinion/2018/07/25/la-importancia-de-la-derivacion-temprana-a-cuidados-paliativos

Lola FaunaLa importancia de la derivación temprana a cuidados paliativos

Cuidados paliativos: un derecho adquirido y poco conocido

Los cuidados paliativos buscan aliviar y prevenir el sufrimiento de personas que padecen una enfermedad crónica avanzada con pronóstico de vida limitado y la de sus familias. Se trata de una modalidad asistencial brindada por un equipo multiprofesional (médicos, enfermeros, psicólogos, trabajadores sociales, entre otros) que se dedica al cuidado total, activo y continuo del paciente y su entorno con el objetivo de mejorar la calidad de vida.

Su asistencia está basada en una evaluación multidimensional que brinda cuidado y tratamiento tanto a los síntomas físicos, por ejemplo, el dolor, como a los síntomas psicológicos, sociales y espirituales.

Puede brindarse en cualquier momento de la vida, desde el embarazo y el nacimiento hasta la ancianidad.

La Asamblea Mundial nº67 (2014) de la Organización Mundial de la Salud insta a los países a fortalecer las políticas sanitarias incluyendo los cuidados paliativos en sus agendas de políticas públicas. Reconoce que más de 40 millones de personas requieren cuidados paliativos anualmente, pero, lamentablemente, la mayoría de quienes los necesitan se encuentra en países de medianos y bajos ingresos, por lo que menos del 1% los reciben. El aumento progresivo del envejecimiento poblacional y el de las enfermedades crónicas no transmisibles es el principal factor de este incremento.

Según la OMS, para generar la asistencia necesaria en cuidados paliativos los países deben pensar en: políticas públicas que los promuevan, educación en los profesionales de la salud y medicamentos esenciales como los opioides (morfina, por ejemplo), para aliviar el dolor.

Por otro lado, este año se presentó el informe “Aliviando el abismo de acceso a los cuidados paliativos y alivio del dolor” de la Comisión Lancet. El informe exhaustivo, fruto de más de tres años de investigación, fue acompañado por una grave denuncia: “Hemos documentado una falta de equidad alarmante. El 50% de la población mundial recibe menos del 1% de la morfina distribuida (o su equivalente), mientras que el 10% de los países más ricos del mundo dispone del 90% del opiáceo”, así lo expresó la directora del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Miami (UM), Felicia Knaul.

En la Argentina, la brecha de la medicación opioide es cada vez más pequeña. Se han generado programas provinciales, como el caso de la provincia de Buenos Aires, donde se está accediendo a la disponibilidad de estos medicamentos en diferentes hospitales. Asimismo, el Programa de Cuidados Paliativos del INC se encuentra trabajando en la disponibilidad de la morfina y la metadona para todo el país. Del mismo modo, el plan médico obligatorio incluye estos medicamentos con cobertura al 100% para las obras sociales y prepagas dentro de la asistencia en cuidados paliativos.

Es necesario que la comunidad se informe y conozca que los cuidados paliativos son un derecho que pueden solicitar y por el que deben abogar para que, cada vez más en nuestro país, sean una realidad más inclusiva para todas las personas que sufren y los necesitan.

María Minatel

La autora es miembro de la Asociación Argentina de Medicina y Cuidados Paliativos.

https://www.infobae.com/opinion/2018/05/15/cuidados-paliativos-un-derecho-adquirido-y-poco-conocido/

Lola FaunaCuidados paliativos: un derecho adquirido y poco conocido